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Producción orgánica de fresa

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Producción Orgánica de Fresa (Fragaria x ananasa), en Tubos de PVC.
Por:
Sánchez Sánchez Jorge Luis
Universidad Autònoma de Sinaloa; Mazatlán Sinaloa, Diciembre de 2006.
Subdirección del servicio social, zona sur.
jolss58@yahoo.com.mx
Palabras Claves: Fresa Orgánica, Producción en Tubos de PVC, Agricultura Urbana.
Resumen
La presente investigación fue realizada en un cultivar de fresa obtenido por semilla de fresas compradas
en el mercado, con el objetivo de evaluar el comportamiento del cultivo de fresas en tubos de PVC,
abonado con composta de lombriz y harina de pescado. Al efectuar la evaluación se encontró que la
producción mediante este método es factible, ya que se amplia el período de cosecha hasta un total de 30
cortes de fruto maduro.
Introducción
Conocido el cultivo desde el siglo XVI, ha
merecido especial atención de los genetistas y
cultivadores que han logrado tener numerosas
variedades con cualidades específicas sin que
esta tarea haya terminado todavía.
Además ofrece no solamente satisfacciones, en
si por el hecho de hacer producir a la naturaleza
tan exquisito producto, también tiene ventajas
económicas, ya que encuentra aceptación
permanente y reditúa buenos beneficios.
La fresa es una planta herbácea, perteneciente a
la familia de las Rosaceae, de unos 15 a 45 cms.
de altura, de follaje verde brillante, que nace del
cuello de la planta y las hojas alternadas tienen
un pecíolo de cada una, con distinta longitud y
emergen del pedúnculo principal a diferente
nivel.
Las flores son regulares o actinomorfas lo que
significa que tienen varios planos de simetría
que las dividen a uno y otro lado del plano en
porciones simétricas; hermafroditas, por tanto
tienen los dos sexos (androceo y gineceo). El
sexo masculino está formado por el androceo
constituido por 25 estambres o sea múltiplo de
5, con filamentos en cuya extremidad la antera
produce el polen fecundante que sale al abrirse.
Sobre un receptáculo ancho y convexo se apoya
el gineceo, órgano femenino formado por el
ovario integrado por carpelos, el estilo se
encuentra en la extremidad del estigma.
El fruto deriva de una modificación del
receptáculo y en el se encuentran los
“aquenios”, o sea los verdaderos frutos secos de
este tipo, pero que vulgarmente se le conocen
con el nombre de semillas. En realidad, desde el
punto de vista botánico, el fruto es un
poliaquenio, y en su conjunto adquieren formas
diferentes: globulosas, acorazonados o
puntiagudo de color rojo, violeta o salmón de
tamaño variable, pero siempre de perfume y
sabor agradable.
Las fresas encuentran las mejores condiciones
para su cultivo en climas templado, pero pueden
ser cultivadas también en el subtropico y a
temperaturas frías. Los factores climáticos que
mas afectan su cultivo son: la temperatura y el
fotoperiodismo, siendo la temperatura el factor
ambiental que tiene mayor influencia. Aunque
actualmente se tienen variedades o híbridos que
tienen un rango de adaptabilidad muy amplio,
que va de los -10 centígrados hasta temperaturas
tropicales, con altitudes del nivel del mar hasta
los 3500 m (Ronque, 1998).
Para cada función vital existe una temperatura
óptima y crítica, que deben ser consideradas:
temperaturas por arriba de 10 grados
centígrados con días igual o mayor de 12 horas
la planta tiende a vegetar aumentando la
producción de estolones, a temperatura más
bajas el desarrollo floral es iniciado; en
temperaturas extremadamente elevadas arriba
de 25grados centígrados la diferenciación floral
es inhibida y encima de los 32 grados
centígrados ocurren abortos, aunque
actualmente existen diferencias de
comportamiento en relación a las condiciones
climáticas (Segundo Ronque, 1998).
La luz es un factor importante en el proceso de
crecimiento y desarrollo de la fresa. Un
incremento del nivel de radiación resulta
normalmente en un incremento en la producción
de materia seca de la planta y todas sus parte;
así como un aumento en tamaño de los frutos (
Larson, 2000).
En México en la región del Bajío (Michoacán y
Guanajuato), se siembran en el campo alrededor
de 3500 a 5000 has (Dávalos, 1999), por año lo
que genera una gran cantidad de mano de obra,
representando entonces una derrama económica
muy alta.
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Bajo condiciones de invernadero su cultivo ha
estado restringido a zonas muy localizadas,
sobretodo al norte del país (Baja California,
Sonora y Sinaloa), esta se hace para el mercado
de exportación, no siendo entonces un cultivo
que lo puedan sembrar agricultores con pocos
recursos, ya que la inversión en invernaderos es
muy alta, y solo aquellos agricultores que
cuentan con capital están en posibilidades de
hacerlo.
La siembra en el invernadero puede darse de
tres maneras:
Sistema sin suelo en soporte suspendido
El cultivo en pirámides
Y el cultivo en diferentes tipos de soportes,
colgados del emparrillado del invernadero.
Sistema sin suelo en soporte suspendido
En este sistema, la planta se dispone en una
bolsa doble colgada del mismo emparrillado del
invernadero, como si fuera una alforja, la cual
lleva diferentes bolsillos de perlita.
El tamaño del bolsillo, tras varias
investigaciones para conocer el tamaño idóneo,
es un litro aproximadamente de sustrato. Cada
uno de estos bolsillos lleva un pequeño agujero
de drenaje, con lo que se controla la cantidad
de riego a aportar, logrando que el agua por
gravedad pase de una planta a la otra.
El riego se realiza por la parte superior de la
bolsa, mediante piquetas de riego, acopladas a
goteros autocompensantes, al igual que se hace
en otros cultivos sin suelo. Las piquetas no se
colocan en todos los bolsillos, sino cada tres
plantas, para que el aporte del agua sea
uniforme.
La orientación de las se hace de norte a sur,
con dos metros de separación de pasillo, para
que a las plantas le llegue la mayor cantidad de
luz.
Con este sistema se está teniendo una fresa de
calidad excelente, ya que al no estar en
contacto con el suelo no existen deformaciones,
ni enfermedades.
Otra ventaja de este cultivo en este sistema, es
que al estar la planta aireada, apenas se hacen
tratamientos fitosanitarios. Este sistema tiene
como principal característica el gran número
de plantas que podemos colocar por metro
cuadrado, y al estar las plantas colgadas, se
facilita mucho la recolección.
Cultivo en pirámides
En este caso se emplean tablas de lana de roca,
semejantes a las que se utilizan en otros cultivos
hortícolas. Las diferentes tablas se colocan en
forma horizontal, apoyadas en estructuras
metálicas que adoptan forma de pirámide, de
ahí su nombre.
En cada pirámide se empezó utilizando tres
pisos de tablas de lana de roca, con cinco líneas
de tablas, dos a cada lado y una en la cúspide
de la pirámide. Se comprobó que la planta le
faltaba iluminación, y tenía demasiada
humedad, por lo que se ha optado por poner
solo dos pisos de tablas, con tres líneas (dos a
cada lado y una en la cúspide) e incluso
últimamente, se está viendo como se comporta
la planta con un solo piso de tablas de dos
líneas, dejando la cúspide sin planta.
Al igual que en el otro sistema, se realiza el
riego mediante piquetas de riego con goteros
autocompensantes, y se realizan diferentes
drenajes en las tablas, al igual que en los
cultivos hortícolas.
En este sistema la planta no necesita ningún
soporte, por lo que se tienen mayores
posibilidades de adaptarlo a diferentes
estructuras de invernaderos.
Existe también otra alternativa en este sistema,
que consiste en una media pirámide, es decir,
las plantas se orientan al sur, en diferentes tipos
de escalones, siendo el lado norte totalmente
recto, sin plantas.
Cultivo en soportes colgados del
emparrillado del invernadero.
Al igual que el anterior sistema utilizando
tablas de lana de roca, pero utilizando soportes
metálicos en forma de L, que van colgados del
emparrillado del invernadero.
Las tablas de lana de roca se disponen en dos
pisos, uno acoplada a la base de esta L, y otro
en la parte superior. En este caso un factor
importante es la orientación, ya que se debe
disponer las diferentes tablas orientadas al sur,
ya que de otra forma, se obtendría mucha
sombra en los cultivos, por lo que se tendría
también muchas enfermedades y menos
producción.
Como se observa no existen antecedentes de su
siembra en zonas urbanas ni en tubos de PVC,
lo que no quiere decir, que no sea posible su
siembra bajo este método. Al mismo tiempo se
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tiene referencia de que la utilización de abonos
orgánicos en la producción de fresa ha tenido
buenos resultados, sin embargo, no se reportan
rendimientos.
Razón, por la cual se realizó la presente
investigación con el objetivo de evaluar el
comportamiento del cultivo de fresa en tubos de
PVC, abonado con composta de lombriz y
harina de pescado.
Materiales y Métodos
El presente experimento se llevo a cabo en la
zona Urbana en el techo de una casa. El
tratamiento en estudio se conformó de
reproducir plantas a partir de semilla, misma
que fue obtenida de fresas compradas en el
mercado. Esta se sembró sobre composta de
lombriz logrando obtener una planta que se
incrementó a partir de estolones como lo
mencionan la mayoría de los estudios hechos
en este cultivo.
Posteriormente las plantas se sembraron en un
tubo de PVC de cuatro pulgadas de ancho por
seis metros de largo, previamente cortado
(aproximadamente ¼) a todo lo largo del
mismo, este se hizo con una pequeña sierra
caladora dejando abierto la parte donde se
sembrarían las fresas; asimismo, a la parte de
abajo se le hicieron varios hoyos con el objeto
de que drenara el agua, evitando
encharcamientos. Al momento de la siembra se
le puso al tubo una pequeña capa de grava fina,
agregando una mezcla de tierra, compuesta a
base de: composta de lombriz 2/3, tierra de río
1/3. Después de esta operación se realizó la
siembra a 10 cms. entre planta y planta, para
tener una densidad aproximada en el tubo de 60
plantas.
Esta se llevó a cabo en el mes de julio de 2005,
abonando 4 veces con harina de pescado (8
cucharadas soperas, distribuidas a todo lo largo
del tubo), durante todo el verano las plantas
desarrollaron sin problemas de plagas, ni
enfermedades. Los riegos fueron frecuentes (en
ocasiones por la mañana y por la tarde, todos los
días excepto cuando había lluvias), evitando que
se secara la tierra, con el objeto de que el
cultivo no sufriera por sequía.
Las plantas empezaron a fructificar a finales del
mes de diciembre, cuando ya se había
establecido el invierno. Es a partir de esta fecha
cuando inicia prácticamente el período de
fructificación.
La cosecha, se hizo al principio cada seis días,
luego cada cuatro, posteriormente cada tres días
y al final cada 2 días, teniendo una duración
aproximada de 5 a 6 meses.
Resultados y Discusión
Diez días después de la primera floración se
inició la cosecha, obteniendo como resultado
que se hicieran 32 cortes de fruto maduro, con
un rendimiento por planta de 154.25 gramos, lo
que representaría un rendimiento aproximado de
7.125 toneladas por Ha. Con una densidad de
50, 000 plantas.
La literatura consultada no refiere antecedentes
sobre el cultivo de fresa en tubos de PVC, como
tampoco rendimientos; estos se tienen como
referencia solo en cultivos comerciales a nivel
de campo, usando plástico, con riego por goteo
y fertilización química con microaspersión.
Una técnica parecida a ésta solo está referida a
cultivos hidropónicos utilizando: solo agua con
soluciones nutritivas o sustratos que retienen
humedad a base de materia orgánica, cascajo y
hormigón.
Cualesquiera que sea el sustrato a utilizar, se
requiere cierto grado de especialización, ya que
al hacer las formulaciones nutritivas, estas
tienen que ser acertadas y precisas; o de lo
contrario se corre el riesgo de dañar al cultivo o
en su caso contaminar el medio donde se
desarrolla este, ocasionando entonces perdidas
económicas.
Por consiguiente al utilizar la técnica y el
método propuesto en este proyecto no
necesariamente requiere mucha especialización,
ya que, cualesquier persona hombre o mujer, en
un pequeño lugar de la casa puede obtener fresa
de alta calidad, a bajo costo, garantizando con
esto el consumo de este delicioso fruto para él y
su familia.
BIBLIOGRAFIA
Castellanos, J.Z. y F. Guerra O´Hart. 2000.
Memorias Simposium Internacional Fresa,
Zamora 2000. Zamora, Michoacán.
Cervantes, M. A. 2003. Cultivo de Fresas en
Invernaderos. Agroinformación. Infoagro.
Com.
Dávalos, P.1999. Producción de fresa en el
Edo., de Guanajuato. Folleto para
productores de fresa. Instituto de
Investigaciones Forestales y
Agropecuarias. Celaya, Guanajuato,
México.
Hartman, Hudsos T. y Dale E. Kester 1975.
Propagación de plantas, Principios y
Prácticas. Ed. CECSA.
Larson, K. D. 2000. Comportamiento y manejo
de la fresa: Desarrollos de programas de
producción para máxima calidad y
rendimiento en México. Pp. 7-21. In: J. Z.
Castellanos y F. Guerra O´Hart (eds).
Memorias Simposium Internacional Fresa,
Zamora 2000. Zamora, Michoacán, México.
SAGARPA., 2001. Anuario Estadístico de la
Producción Agrícola. México.
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AdjuntoTamaño
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Articulo | by Dr. Radut