En entrevista con la Revista del Campo el Ministro habla de proponer una reestructuración del Indap, que permita incluir a pequeños agricultores de más de 12 ha de riego.
En materia de competencia desleal, la apuesta es a cambiar la institucionalidad antidistorsiones.
Y en materia de Transgénicos espera contar con una ley de transgénicos dentro de los próximos 4 años.
Le consulté directamente al Presidente ¿qué hacemos con los organismos genéticamente modificados? y me contestó que avanzáramos, pero tomando los resguardos para generar una normativa que contemple aspectos de medioambiente y salud. En función de eso hemos conformado un equipo público y privado asesor del Ministerio. La idea aprovechar el avance que tiene el proyecto de vegetales genéticamente modificados, que hoy está en el Congreso y para el cuál se aprobó por amplia mayoría la idea de legislar, para intentar radicar ahí la discusión con los aportes que puedan surgir del anteproyecto de OGM de la era Lagos. -
¿Significa que durante este gobierno saldría la ley de OGM? Esa es nuestra pretención. Obviamente esto depende mucho del Parlamento. Dentro de los cuatro años esperamos tener una regulación en esta materia. No usar esta tecnología afecta nuestra competitividad y es un elemento adicional a un escenario de competencia desbalanceada con los países que sí usan la tecnología. Estamos convencidos de que la agricultura chilena, permite la convivencia sin inconvenientes de agricultura orgánica, de tradicional y de cultivos transgénicos. Toda la discusión está en cómo regulo, qué resguardos se toman. Pero no parece justo privar a los agricultores chilenos de una tecnología con la que cuentan sus competidores. El tener una regulación no limitaría el acceso al mercado. En realidad el no tenerla puede transformarse en una amenaza.