Si hay algo que Elvio Olave tiene claro sobre su aceite de oliva extra virgen orgánico -el primero en su tipo que se elabora en Chile- es que va a exportarlo. Pero a tiendas especializadas. La razón es simple: la única manera de competir en el mercado global es con un producto de nicho. La oportunidad está afuera, ya que en Chile sólo se consumen 100 gramos per cápita de este producto al año. El paladar nacional sólo paga por un aceite barato y no por uno que cuesta entre US$ 15 y US$ 20 por botella de medio litro, como es el caso de Aceite Olave.
Y ya ha dado los primeros pasos. El primer embarque de su aceite saldrá a fines de septiembre rumbo a Estados Unidos. Aspira a entrar, luego, al difícil mercado europeo, el epicentro de los productores de aceite de oliva. Aunque Olave está partiendo, mal no le ha ido. Basta mirar los cuatro premios por calidad y sabor que ganó el año pasado en la feria de Vinitaly, en Italia, para darse cuenta.
Fuente: La Tercera, 11/08/03.